martes, 27 de noviembre de 2018

NOTICIAS DE ENFERMEDADES DEGENERATIVAS Alzhéimer, párkinson, ELA... ¿Y si los culpables son microbios?

ENFERMEDADES DEGENERATIVAS Alzhéimer, párkinson, ELA... ¿Y si los culpables son microbios?El descubrimiento de la causa de patologías tan devastadoras como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), el alzhéimer, el párkinson y la esclerosis múltiple es uno de los mayores retos de la investigación científica en la actualidad


Las enfermedades neurodegenerativas constituyen uno de los problemas más graves de la medicina actual. La causa de muchas de ellas es aún desconocida y, por lo tanto, no se dispone de tratamientos eficaces para frenar su evolución. Tampoco para revertir los síntomas clínicos.
Hablamos de patologías tan devastadoras como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), el alzhéimer, el párkinson y la esclerosis múltiple, que son objeto de estudio en todo el mundo. Por eso, el descubrimiento de la causa de estas enfermedades es uno de los mayores retos de la investigación científica en la actualidad.
Algunos investigadores han sugerido la posibilidad de que virus o incluso bacterias constituyan la causa de estas enfermedades. Nuestro grupo ha publicado varios estudios que demuestran que la ELA, el alzhéimer y la esclerosis múltiple pueden estar causadas por infecciones de hongos.
Por ejemplo, se han encontrado levaduras e hifas en el tejido nervioso de pacientes fallecidos por estas enfermedades. Estas estructuras fúngicas se han observado de manera directa con anticuerpos específicos capaces de reconocer hongos.
¿Dónde se encuentran estos microorganismos? Algunos de ellos se localizan en el interior de la célula, incluso en el núcleo de neuronas. Esto indica que la infección se produjo cuando las células estaban vivas.
Además, se han podido identificar las especies de hongos que infectan a pacientes con estas enfermedades. Todo gracias a técnicas muy sensibles que detectan el ADN fúngico con gran precisión, como la PCR y la secuenciación masiva.
Cada paciente puede tener infecciones mixtas, con diversos hongos. Estos, en general, son distintos en cada enfermedad. La existencia de especies diferentes en el sistema nervioso central explicaría por qué la enfermedad de cada paciente puede mostrar una evolución distinta.
La severidad de los síntomas clínicos en cada enfermo también es muy variada, y estaría de acuerdo con la diversidad de especies fúngicas presentes en el sistema nervioso central. Por último, también hemos demostrado la existencia de hongos mediante estudios de proteómica que señalan la presencia de proteínas de hongos.
Estos estudios de proteómica no han encontrado proteínas virales, ni de virus del herpes ni de otros virus animales. Los resultados obtenidos con anticuerpos específicos contra proteínas de herpes tampoco muestran su presencia en el sistema nervioso central de pacientes con alzhéimer.

Infecciones polimicrobianas

Otro descubrimiento importante en la microbiota del sistema nervioso central es la existencia de infecciones polimicrobianas. Mediante el uso de anticuerpos específicos que reconocen bacterias, se han encontrado células procarióticas que, junto con los hongos, coinfectan a los pacientes.
Posiblemente estas bacterias sean oportunistas que aprovechan la infección principal de los hongos, que disminuye la respuesta inmune, para su crecimiento. De nuevo, mediante técnicas de PCR y de secuenciación masiva hemos identificado estas especies.
Otros grupos han llevado a cabo estudios similares que también demuestran la existencia de bacterias en el sistema nervioso central de pacientes con alzhéimer o esclerosis múltiple. Estos, sin embargo, no analizan la presencia de hongos.
Podemos concluir que todos los pacientes analizados con este tipo de patologías neurodegenerativas cuentan con hongos en su sistema nervioso central. Estos están acompañados de infecciones bacterianas.

¿Causa o consecuencia?

La gran pregunta es si estas infecciones son la causa o la consecuencia de la neurodegeneración que tiene lugar en estos pacientes.
En principio, todos los síntomas clínicos observados en estas enfermedades se pueden explicar mediante estas infecciones. Se sabe que hay una respuesta inmune clara, con infiltración de linfocitos en el tejido nervioso. Para comprobarlo de forma segura, deben llevarse a cabo estudios clínicos.
Si la causa del alzhéimer, el párkinson, la ELA y la esclerosis múltiple es de origen microbiana… ¿significa eso que podríamos curar estas enfermedades? Contamos con la ventaja de disponer de compuestos antifúngicos y antibacterianos de gran eficacia, que ya han sido aprobados en distintos países. Son muy seguros y se usan a diario.
El paso siguiente sería comprobar cuáles de ellos son los más eficaces y cuál sería la dosis óptima para el tratamiento de estos enfermos. Se abre así una puerta a la esperanza de remedios seguros, en lugar de esperar al descubrimiento de nuevos compuestos.The Conversation
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Pendientes del cannabis: Un grupos científicos están ensayando su utilidad en patologías neurodegenerativas.

Pendientes del cannabis

Raquel Santamarta (SPC) - domingo, 18 de noviembre de 2018
Pendientes del cannabis
Su posible legalización divide al país y siembra un debate que Podemos ha vuelto a llevar al Congreso coincidiendo con el visto bueno de Canadá a su consumo con fines recreativos

Recién estrenada la mayoría de edad, y cuando ya había alcanzado la talla definitiva, Carola Pérez pasó por quirófano para desprenderse del coxis que, con tan solo 11 años, se había fracturado patinando. Y lo hizo sin saber que el remedio iba a ser peor que la enfermedad: un dolor neuropático que transforma un roce en un suplicio. Enganchada a los opiáceos, «la morfina no hizo más que empeorarlo todo», explica, y a las benzodiazepinas, esta joven no acababa de ver la luz al final del túnel. «Tuve que superar mi adicción a ellos», confiesa con sus 13 intervenciones quirúrgicas a la espalda. 

Fue así como, llegado este punto, el cannabis entró en escena y le «devolvió a la vida» hace ya una década. Ahora, y en nombre del Observatorio Español de Cannabis Medicinal (OECM) que preside, quiere hacer uso de esta sustancia psicoactiva en un margen de seguridad jurídica y sanitaria. «El año pasado reunimos a todos los grupos políticos y apostaron por poner en marcha una subcomisión para abordar la legalización del cannabis medicinal», recuerda Carola. Doce meses después, ese principio de acuerdo se ha quedado «congelado» con la paralización en el Congreso, por parte de PP y PSOE, de la iniciativa. 
Guillermo Velasco, investigador del departamento de Bioquímica y Biología Molecular I de la Universidad Complutense de Madrid, asegura que «los cannabinoides han demostrado sus propiedades terapéuticas en el tratamiento del dolor, el control de la espasticidad en la esclerosis múltiple, la estimulación del apetito y la caquexia en cáncer o sida, entre otros», asegura un científico cuyos trabajos se centran en el glioblastoma multiforme, un tumor cerebral agresivo y reacio al tratamiento. «El principal componente activo del cannabis, el delta9-tetrahidrocannabinol (THC), potencia el efecto de otros fármacos reduciendo el crecimiento tumoral», explica el experto incidiendo en que otros grupos científicos están ensayando su utilidad en patologías neurodegenerativas como la enfermedad de Huntington y la esclerosis lateral amiotrófica, la temida ELA.
 

viernes, 9 de noviembre de 2018

NOTICIAS ESPERANZADORA: La terapia genética puede ser efectiva contra males neurológicos “incurables” como el Parkinson o ELA.

La terapia genética puede ser efectiva contra males neurológicos “incurables” como el Parkinson o ELA



Pixabay

Estudios preclínicos en animales han demostrado el potencial de la terapia genética tratando males actualmente incurables. Una nueva investigación da cuenta de cómo el uso de la terapia genética ayudó a desacelerar la progresión y hasta mostrar mejoras en síntomas de trastornos como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o la enfermedad de Parkinson. Los hallazgos de este trabajo fueron presentados en Neuroscience 2018, la reunión anual de la Society for Neuroscince (SfN), uno de los encuentros que más produce novedades sobre el cerebro humano y salud mental, en el que N+1 estuvo presente.

La terapia genética (también llamada génica) consiste en la inserción de elementos funcionales ausentes en el genoma de un individuo. Un virus inactivado llega nuevas cargas genéticas a las células, alterando genes específicos para tratar un mal o prevenir una enfermedad. También se emplea para realizar marcajes (o realizar seguimiento a determinadas células). Se puede reemplazar un gen mutado con una copia saludable del gen o añadir un nuevo gen al cuerpo para combatir el mal. 

Pese a que la terapia genética es un tratamiento prometedor para un número limitado de afecciones, incluyendo ciertos tipos de cáncer, la técnica es aun experimental para la mayoría de enfermedades, y está siendo probada para corroborar que sea segura y efectiva en pacientes humanos. Los estudios animales son parte clave de el proceso en el que una terapia genética experimental va a las pruebas clínicas. 

Los hallazgos demuestran una serie de conclusiones. Entre ellas, que una nueva técnica permite aplicar una terapia genética a través de la médula espinal en ratones. Así también, que la terapia genética extiende la vida de forma segura y efectiva y mejora las funciones motoras en ratones con ELA. En tercer lugar, la terapia génica desacelera la pérdida neuronal en un ratón que heredó la enfermedad de Parkinson. Finalmente, tal terapia se muestra prometedora en la enfermedad de Batten, una enfermedad neurodegenerativa en niños. 

José Lanciego, neurocientífico español experto en terapia génica que lideró el experimento en Parkinson se mostró optimista de cara al futuro en este tipo de tratamientos. “Estamos viviendo cosas que los libros de medicina decían que no se podía hacer, estamos más allá; hace tres años esta conversación hubiera sido como un sueño muy loco. Realmente las expectativas son gigantescas, esto transformará por completo la forma en la que atendemos muchas enfermedades, sobretodo las neurodegenerativas. Garantizo, en mi opinión que estos progresos serán una realidad en corto tiempo por la velocidad en que se presentan. Esperamos grandes alegrías con estos avances, especialmente pensando en el paciente”, declaró el especialista a N+1, que estuvo presente durante su exposición en Neuroscience 2018.

“La terapia genética se mantiene prometedora en el objetivo de transformar la vida de las personas con enfermedades neurológicas incurables”, dijo Fredric Manfredsson, PhD, de la Universidad Estatal de Michigan.



Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencina que suma.




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