lunes, 19 de diciembre de 2016

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¡Ayúdanos a Vencer la ELA!

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Solos no podremos luchar contra esta terrible y despiadada enfermedad. Necesitamos TU AYUDA, pues sin recursos es imposible hacer lo que queremos, pero si tú, él ella, ellos, ustedes, vosotros  y nosotros aportamos cada uno un poco, según la posibilidad de cada quién  y lo hacemos con alegría y con la esperanza de que juntos derrotaremos a la Esclerosis Lateral Amiotrófica, entonces, estamos convencidos, saldremos vencedores. 

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jueves, 1 de diciembre de 2016

Alteraciones afectivas y del comportamiento en la esclerosis lateral amiotrófica.


Las alteraciones afectivas y del comportamiento en la esclerosis lateral amiotrófica pueden pasar por una apatía que la familia interpreta como indiferencia o egoísmo, hasta por alteraciones del control de los impulsos como la ingesta descontrolada de comida.

Si te pregunto qué sabes de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) posiblemente me digas que es la enfermedad por la que algunos famosos se encogieron de frío tirándose un balde de agua. También es posible que me digas que es la enfermedad que tiene ese cerebrito…mmm…el Stephen Hawking.
Y si nos guiamos por el caso más conocido de ELA va a resultar que la enfermedad no afecta en nada el intelecto y ¿el comportamiento? Sobre el comportamiento de Hawking poco sabemos (va a muchos congresos así que tan mal no se ha de comportar), pero sí sabemos un poco más de la población de personas afectadas por la ELA.
Hoy venimos a decirte que la ELA es una enfermedad que no solo provoca la pérdida del control voluntario de los músculos, que es lo que fundamentalmente hace, sino que un porcentaje de los enfermos (y sus cuidadores) se enfrentan al deterioro del comportamiento, de la cognición y a alteraciones afectivas que hace aún más difícil la experiencia por la que están pasando.
Hoy nos centraremos en las alteraciones del comportamiento y afectivas, mientras, dejamos como cuenta pendiente para futuros artículos abordar el tema del deterioro cognitivo y la temida demencia.
Solo un toque de esperanza, que mucha hace falta en las enfermedades neurodegenerativas: son más los enfermos que no tienen alteraciones cognitivas y afectivas que los que sí. Hoy te las describimos porque saber es siempre una buena estrategia.

PARTICULARIDADES DE LAS ALTERACIONES AFECTIVAS Y DEL COMPORTAMIENTO EN LA ESCLEROSIS LATERAL AMIOTRÓFICA.

alteraciones afectivas y del comportamiento en la esclerosis lateral amiotrófica
Las investigaciones varían, pero la más extensa que se ha hecho hasta el momento (Murphy J et al., 2016) y que incluyó a 274 personas con ELA, encontró que un 14% presentaba deterioro del comportamiento. Ese estudio concluyó que mientras mayores eran los problemas comportamentales, más síntomas clásicos de ELA predominaban en las personas, por ejemplo, trastornos de la deglución y el habla.
En otro estudio, también del año 2016, la prevalencia de alteraciones del comportamiento fue de 37%, aunque en este caso solo se estudió a 86 enfermos. Todo parece indicar que a medida que la enfermedad avanza, también lo hacen los síntomas del comportamiento y afectivos, aunque en etapas avanzadas es muy difícil de diagnosticar adecuadamente debido a los otros síntomas clásicos de la enfermedad.
Después de tantas cifras vamos a lo importante, a las manifestaciones de alteraciones afectivas y del comportamiento que más comúnmente pueden estar enfrentando enfermos y cuidadores.

PRINCIPALES ALTERACIONES AFECTIVAS Y DEL COMPORTAMIENTO EN LA ESCLEROSIS LATERAL AMIOTRÓFICA.

  • Ansiedad/depresión: son dos emociones que se dan por descontadas que ocurrirán en un porcentaje significativo de personas afectadas por enfermedades neurodegenerativas. Son muy comunes en todo el proceso de la enfermedad. Se reconoce que existe un punto de máxima incidencia en los momentos que rodean al proceso diagnóstico.
  • Apatía que puede parecer indiferencia hacia lo que le rodea y los sentimientos de los demás.
  • Comportamiento infantil, inapropiado o que no le es característico.
    alteraciones afectivas y del comportamiento en la esclerosis lateral amiotrófica
  • No respeta determinadas convenciones sociales, hace preguntas poco apropiadas.
  • No atiende a su higiene o aspecto personal. Deja de asearse.
  • Despliega comportamientos compulsivos, por ejemplo, come desproporcionadamente un mismo tipo de alimento (en especial dulces) o se hace adicto a los juegos de azar.
  • Puede mostrarse más agresivo.
  • Cuando dicen no, pueden en realidad estar queriendo decir que sí.
  • Afecto pseudobulbar, caracterizado por risa o llanto descontrolado y sin justificación. Si quieres saber más sobre este particular fenómeno, te recomendamos el artículo que le dedicamos.
Muchas de estas alteraciones se corresponden con los cambios característicos que ocurren en las personas con demencia frontotemporal, un mal sobre el que ya hablamos (puedes ampliar la información en el link anterior) y que se considera es el tipo de demencia que predomina entre las personas con ELA (sí, ya sabemos, otro tema sobre el que hacer otro artículo).
Recuerda, cada enfermo tiene sus particularidades, lo que aquí describimos puede que no se corresponda con la persona que conoces (o contigo mismo si tenemos la suerte de que un enfermo sea el que nos lee) o que se manifiesten solo algunos síntomas. Igualmente, ya ahora estás más enterado de que la ELA es mucho más que la pérdida de movimientos voluntarios.

martes, 18 de octubre de 2016

Enfermos de ELA demandan que se apruebe un fármaco "para vivir"



  • Julio Priego y Enrique Aguilar, apoyados ayer por representantes del Gobierno, Junta, Diputación y Ayuntamiento. - SÁNCHEZ MORENO
    Julio Pri

  • ego y Enrique Aguilar, apoyados ayer por representantes del Gobierno, Junta, Diputación y Ayuntamiento. - SÁNCHEZ MORENO


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Queremos vivir y que nuestros representantes públicos nos apoyen», señaló ayer Julo Priego, excalde de Doña Mencía y afectado por Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), en un acto en el que el portavoz del colectivo Reto Todos Unidos volvió a reivindicar «que se agilice por parte de la Agencia Española del Medicamento la aprobación del Masitinib, tratamiento que, aunque no cura ni detiene esta grave patología neuromuscular, sí la ralentiza». En su demanda para que se autorice este fármaco para uso compasivo, Priego estuvo arropado por el profesor de Historia de la Universidad de Córdoba y afectado también de ELA, Enrique Aguilar, así como por otros enfermos y representantes de los grupos políticos con representación en Córdoba y de administraciones e instituciones (Gobierno central, Junta, Ayuntamiento y Universidad de Córdoba, Diputación, Real Academia o asociación de ELA). «Agradecemos a los partidos políticos y a las administraciones que estén con nosotros en la lucha. Esta demanda no es una cuestión política, sino de vida, de poder sobrevivir a una enfermedad que mata a unos 900 pacientes en España cada año, entre 2 y 3 cada día. Por ahora no hay cura, ni tratamiento para la ELA, enfermedad que afecta en España a unas 4.000 personas, por lo que el coste de este medicamento para la sanidad pública no debería ser problema», expuso Julio Priego. El portavoz de este colectivo insistió en la necesidad de que se apruebe pronto este fármaco y no esperar a una tramitación que podría durar dos años «porque no tenemos tiempo, ya que la ELA es una patología con una supervivencia de entre 3 y 5 años, pero hay pacientes que en menos de un año fallecen».
«A primeros del 2016 se hizo público el resultado de un ensayo clínico contra la ELA y en la mitad de los pacientes que participaron en el mismo la enfermedad se había ralentizado. Por eso, queremos que cuanto antes el medicamento esté al alcance de todos. La legislación en España permite el uso compasivo de tratamientos en fase avanzada de investigación y que se demuestren eficaces. Por eso pedimos que se permita su suministro a cualquier enfermo que lo quiera», añadió Julio Priego. Representantes de la Junta, del Gobierno central y de la Diputación coincidieron en el apoyo unánime de todas las administraciones hacia esta demanda y en la necesidad de trabajar por acelerar este medicamento con las medidas legales y de seguridad pertinentes para los pacientes.

lunes, 10 de octubre de 2016

Eva: "Teníamos un 25% de probabilidades de tener un hijo con ELA y han salido los dos"


Eva: "Teníamos un 25% de probabilidades de tener un hijo con ELA y han salido los dos" 


https://youtu.be/vZsINhfMDrg


Elsa y Mario, de diez y tres años, son hermanos y los dos únicos niños con Esclerosis Lateral Amiotrófica que hay registrados en España. 

Esta familia ha lanzado una campaña para recaudar fondos que les permitirá hacer accesible su casa y adquirir elementos que mejoren la vida de estos pequeños.

Una constructora se ha ofrecido a realizar la reforma y tras hacer frente a los soportes técnicos que necesitan, el dinero restante lo donarán a la investigación. "Con investigación podemos tener una solución.

 Así no tenemos nada", reclama esta madre, quien lamenta que ésta aún sea una enfermedad "un poco oculta". 

Jesús Esteban, coordinador de la Unidad de ELA del 12 de Octubre: "Se abren muchas posibilidades de buscar tratamientos novedosos".

ARACELI GUEDE 10.10.2016 - 06:33h

Eva Gómez y su familia viven en la incertidumbre. La incertidumbre que provoca tener dos hijos con una patología de la que en España no hay registrado ningún otro caso en su versión infantil. Elsa, de diez años, y Mario, de tres, padecen Esclerosis Lateral Amiotrófica, lo que se conoce como ELA, y cuya incidencia en menores a nivel mundial es muy baja. "Teníamos un 25% de probabilidades de que saliera un niño con esta enfermedad y nos han salido los dos", relata esta madre, mientras su hija la mira desde el sofá contiguo sin dejar de sonreír. "Es una niña muy feliz. Se despierta con una sonrisa y así está todo el día". 

Imágenes 1 Foto 

La ELA es una dolencia neuromuscular degenerativa que produce la parálisis progresiva de toda la musculatura esquelética, incluyendo músculos necesarios para hablar, tragar y respirar. Es tan poco habitual en niños, que Elsa vivió sus primeros ocho años con un diagnóstico equivocado: parálisis cerebral. Hasta que no nació su hermano y empezó a presentar los mismos problemas, los médicos no procedieron a hacer un estudio genético. "Al año de nacer vimos que Mario aún no había empezado a caminar. Aprovechando una consulta con Elsa, le llevamos a la neuróloga y vio que presentaba síntomas similares, como una cierta rigidez en los miembros inferiores", recuerda Eva. Los análisis que les hicieron entonces determinaron que ella y su marido tienen el mismo gen mutado y que se lo han trasmitido a sus dos hijos. 

Desde aquel momento las preguntas se agolpan sin que nadie hasta ahora haya sabido darles respuesta: qué va a pasar, cuál será el desarrollo de la enfermedad, se encontrará la cura... Todo son dudas porque ni siquiera la evolución está siendo la misma en cada uno de estos pequeños. "Elsa nunca llegó a utilizar andador. Mario con el andador sí camina. El habla, los brazos y las psicomotricidad fina no los tiene tan afectados", explica su progenitora. 

La pequeña empezó con dificultades en las piernas. Ahora también las tiene en los brazos y hablar le cuesta cada vez más: "Tienes que ducharla, vestirla, darle de comer… La dependencia es absoluta. Mario tiene tres años y también hay que vestirle pero gateando se puede desplazar; en casa no suele ir con el andador. A ella, sin embargo, la dejas en un sitio y de ahí no se mueve. Es muy duro. Sobre todo cuando piensas en los demás niños. No hay que entrar en esa dinámica, evidentemente, porque tú tienes lo que tienes y debes afrontarlo, pero es duro".  

Sin apenas ayudas públicas 

Elsa solo puede ir de un lado a otro sentada en su silla de ruedas, una silla automática que costó 4.500 euros, más los 1.500 del asiento especial para que no se le hagan heridas. A ello hay que sumar los 200 euros del peto que utiliza porque carece de control del tronco, los 2.600 euros para las férulas que ambos hermanos llevan o los 1.300 del nuevo andador que Mario necesita. "Primero tienes que adelantar el dinero y luego te devuelven algo, pero nunca el 100%. Si no lo tienes pides un crédito personal con el elevado interés al que te lo ponen", manifiesta esta mujer. Ambos críos cuentan con un grado de dependencia tres, pero mientras en el caso de Elsa sí perciben una prestación por ello, en el de Mario llevan un año esperando la cuantía económica. 

Es muy duro. Sobre todo cuando piensas en los demás niños. No hay que entrar en esa dinámica, porque tú tienes lo que tienes y debes afrontarlo, pero es duro Para lo que no disponen de ningún tipo de ayuda pública es para los 500 euros mensuales en fisioterapia, el único tratamiento que hasta ahora pueden seguir. Tampoco para los 40.000 euros a los que asciende la reforma que hay que acometer para que su vivienda sea accesible. Elsa de hecho vive temporalmente con sus abuelos maternos, en un bajo situado en el municipio madrileño de Aranjuez, de donde Eva es originaria, y por el que se maneja con bastante facilidad gracias a su silla. Este piso es más cómodo para ella que la vivienda que sus padres tienen en Ontígola, ya en la provincia de Toledo pero a escasos cinco kilómetros.

   Con el objetivo de solucionar la accesibilidad de esa casa y mejorar en la medida de lo posible la calidad de vida de sus hijos, el matrimonio puso en marcha una campaña para recaudar fondos, con la celebración de una gala. La respuesta ha sido tan positiva que incluso una constructora se ha ofrecido a realizar las obras. ¿Qué harán entonces con lo recolectado? "No solo es la obra, también necesitamos ayudas técnicas, tales como camas que se eleven, colchones articulados, una grúa…", responde esta madrileña. "Una vez que cubramos esas necesidades –continúa— el resto lo donaremos a RedELA", una organización que se dedica a conseguir dinero para la investigación de esta patología.

 Aparte de la donación de la constructora, el acto benéfico que organizó esta familia logró recaudar 20.190 euros. El coste de elementos que hagan más llevaderas las dificultades de estos hermanos asciende a unos 14.350 euros. Descontados los 2.018 en gastos que supuso el evento, serán destinados a investigación los 3.822 restantes. 

Investigación y visibilidad 

"Con investigación podemos tener una solución. Así no tenemos nada", reclama esta madre. "Hay un proyecto en el Hospital San Rafael y es en adultos. En niños no hay nada. La ELA está muy verde en todo. No hay nada claro. Está ese ensayo pero no se sabe si funcionará", señala. 

Eva hace referencia a un ensayo clínico que se está realizando a nivel multinacional y en el que participa la Unidad de ELA y Otras Enfermedades de la Motoneurona del Hospital San Rafael, en Madrid. Los trabajos con la molécula masitinib están coordinados internacionalmente por el doctor Jesús Mora Pardina, neurólogo español con gran experiencia en esta dolencia.

 Ambos tienen un grado de dependencia tres, pero en el caso de Mario llevan un año esperando la prestación Los resultados de un primer estudio con 191 participantes se dieron a conocer hace unos meses y se demostró que quienes tomaban el fármaco se deterioran más lentamente que quienes recibían el placebo. El ensayo, en el que participan 382 personas, entre ellas 140 españoles, terminará a finales de este año. 

Eva, que es consciente que sus hijos serán "conejillos de indias", nunca pensó que tendría que exponer su vida y la de su familia públicamente. No es una situación agradable, pero espera que ello sirva para dar visibilidad a esta enfermedad. Hace dos años la campaña conocida como el 'reto del cubo hELAdo' la rescató del olvido pero esta mujer lamenta que siga estando "un poco oculta": "Queda mucho camino por recorrer".   

martes, 4 de octubre de 2016

LAS ESCARAS:

Las escaras también reciben el nombre de úlceras por presión o de decúbito. Se producen cuando la piel y el tejido subyacente resultan dañados. En los casos muy graves el músculo y hueso también pueden lesionarse.
Las personas que no pueden mover la totalidad o parte de su cuerpo debido a una enfermedad, parálisis o edad avanzada sufren a menudo estas úlceras por presión.

¿Son comunes las escaras?

Las escaras son un problema de salud extendido y a menudo ignorado. Por ejemplo, en el Reino Unido se cree que entre el 4 % y el 10 % de todos los pacientes ingresados en un hospital desarrollarán al menos una úlcera por presión. En los casos de ancianos con problemas de movilidad la cifra se dispara hasta el 70 %.
Incluso contando con los mejores cuidados médicos y asistenciales, las úlceras de presión pueden ser difíciles de prevenir en pacientes particularmente vulnerables.

Pronóstico

En algunos casos las escaras suponen una inconveniencia menor y pueden recibir un tratamiento simple. Sin embargo, a veces pueden provocar un daño cutáneo extenso y conducir a infecciones graves como una sepsis, o infección general y extendida de la sangre, o gangrena, muerte del tejido corporal.
Existen dos objetivos principales al asistir a enfermos con riesgo de desarrollar escaras. Estos son:
  • Intentar prevenir el desarrollo de las escaras mediante el uso de ropas y equipo especiales y el cambio frecuente de la posición del paciente.
  • Tratar las escaras existentes mediante una limpieza adecuada y el uso de antibióticos, la mejora en los hábitos alimentarios y, en los casos más graves, cirugía.
Las áreas más expuestas a las escaras son las partes del cuerpo que no están recubiertas por una cantidad importante de grasa corporal y están en contacto directo con una superficie de apoyo como una cama o una silla de ruedas.
Por ejemplo, un paciente convaleciente en cama está en riesgo de desarrollar una úlcera por presión en:
  • los hombros o la parte superior de la espalda
  • los codos
  • la nuca
  • el borde de las orejas
  • las rodillas, tobillos, talones o dedos de los pies
  • la parte inferior de la espalda y la cadera
  • los genitales (en hombres), y
  • los pechos (en mujeres).
Un usuario de silla de ruedas está en riesgo de desarrollar una úlcera por presión en:
  • las nalgas
  • el coxis (la parte final de la columna vertebral)
  • la columna vertebral
  • los omóplatos, y
  • la parte posterior de brazos y piernas

Grados de escaras

Los profesionales sanitarios utilizan un sistema de clasificación para describir la gravedad de las úlceras de presión. Los grados se describen a continuación:
ulcer1
Categoría I
Una escara de primer grado es el tipo de úlcera más superficial. El área de la piel afectada aparece descolorida y rojiza en pacientes blancos y amoratada o azulada en pacientes con la piel más oscura. En una úlcera por presión de primer grado la piel permanece intacta, pero puede doler, picar y resultar o bien tibia y mullida o bien dura al tacto.
ulcer2
Categoría II

En las úlceras por presión de segundo grado, parte de la superficie externa de la piel (la epidermis) o la parte más interna de la piel (dermis) resulta dañada, lo que provoca una pérdida de tejido cutáneo.
La úlcera se presenta como una herida abierta o una ampolla.
ulcer3
Categoría III

En una úlcera por presión de tercer grado, la pérdida de piel se produce en todo el grosor de la misma y el tejido subyacente también resulta dañado. Los músculos y el hueso no presentan daños.
La úlcera tiene el aspecto de una herida profunda con forma de hueco.
ulcer4
Categoría IV

Una escara de cuarto grado es el tipo de úlcera más grave. La piel está gravemente dañada y el tejido contiguo se muere (necrosis). El músculo subyacente, o el hueso, pueden resultar asimismo dañados.
Los pacientes con escaras de cuarto grado tienen un alto riesgo de desarrollar infecciones graves.
Puesto que las úlceras por presión son un problema sanitario complejo causado por un número de factores interrelacionados, la asistencia relacionada puede ser realizada por un equipo de profesionales de diferente naturaleza. Este tipo de equipos recibe a menudo el nombre de equipo multidisciplinar (EMD).
Los posibles miembros de un EMD son:
  • enfermeros/as
  • asistente de incontinencia
  • trabajador/a social
  • terapeuta físico
  • dietista
  • urólogo/a (médico especializado en enfermedades del sistema urinario)
  • gastroenterólogo/a (médico especializado en enfermedades del sistema digestivo)
  • cirujano/a plástico/a
  • cirujano/a ortopédico/a (cirujano especializado en enfermedades de las articulaciones y los huesos)
  • neurocirujano/a (cirujano especializado en enfermedades del cerebro y el sistema nervioso)

Cambio de posición

El movimiento del cuerpo y el cambio de posición a intervalos regulares es una de las mejores maneras de prevenir la aparición de escaras y de liberar presión en casos de úlceras de primer y segundo grado.
Una vez completada la evaluación de riesgos, el equipo asistencial desarrollará un “horario de reposicionamiento” en el que figurará la frecuencia con la que se debe mover al paciente. Para algunos pacientes, la frecuencia puede ser de 15 minutos, mientras que otros solamente necesitarán un cambio de posición cada dos horas.
  • Un enfermero o terapeuta puede también proporcionar consejo y formación sobre:
  • posiciones correctas a la hora de tumbarse o sentarse
  • modos correctos de ajustar la posición al tumbarse o sentarse
  • frecuencia con la que se debe mover el/al paciente
  • mejor modo de apoyar los pies
  • cómo mantener una buena postura, y
  • el equipamiento especializado que se debe usar y cómo darle un uso correcto.

Colchones y cojines

Una gama de colchones y cojines especiales para liberar presión en las partes vulnerables del cuerpo está a su disposición. Su equipo asistencial podrá determinar qué tipos de colchones o cojines son los más adecuados para usted.
Las personas que se consideren en riesgo de desarrollar escaras, o que cuentan con escaras de primer o segundo grado ya existentes se benefician normalmente de descansar en colchones de espuma especialmente diseñados para liberar la presión en su cuerpo.
Los pacientes con escaras de tercer o cuarto grado necesitan un colchón más sofisticado o incluso un sistema de cama. Por ejemplo, hay colchones que se pueden conectar a un flujo continuo de aire, que se regula automáticamente para reducir la presión en los momentos necesarios.

Apósitos

Algunos apósitos y vendas especiales, diseñados para proteger úlceras por presión y acelerar el proceso de curación, están también disponibles entre nuestra gama de productos.
Algunos ejemplos de este tipo de productos son:
  • Hidrocoloides, apósitos que contienen un gel especial que favorece el crecimiento de nuevas células cutáneas en la úlcera mientras que se mantiene seca la piel sana de la zona, y
  • Alginatos, apósitos elaborados con algas marinas que contienen sodio y calcio y que han demostrado acelerar el proceso de curación.

Preparados tópicos

Los preparados tópicos como las cremas o pomadas pueden utilizarse para acelerar el proceso de curación a la vez que previenen un mayor daño cutáneo. Un tipo de productos químicos conocidos como depuradores de radicales libres del oxígeno pueden utilizarse también para prevenir el daño celular a nivel genético.

Antibióticos

Si un paciente sufre de escaras puede recibir antibióticos para prevenir la infección bacteriana y, como precaución, prevenir también el desarrollo de una infección secundaria.
La pomada antiséptica puede aplicarse también directamente en las escaras para limpiarlas de cualquier bacteria presente.

Nutrición

Algunos suplementos dietéticos como las proteínas, el zinc y la vitamina C han demostrado acelerar la curación de heridas. Si su dieta carece de estas vitaminas y minerales su piel puede resultar vulnerable al desarrollo de úlceras por presión.
Como consecuencia, puede ser derivado a un dietista para que elabore un plan nutricional adecuado.

Desbridamiento

En algunos casos puede ser necesario retirar el tejido necrosado de la úlcera para estimular el proceso de curación. Esto se conoce como desbridamiento.
Si hay una pequeña parte de tejido muerto, es posible retirarlo mediante el uso de apósitos y cremas especiales.
Las cantidades abundantes de tejido muerto se pueden retirar con medios mecánicos. Algunas de las técnicas de desbridamiento mecánico son:
  • limpieza e irrigación por presión – en la que el tejido necrosado se retira con agua a presión
  • ultrasonido – en la que el tejido muerto se retira con ondas de energía a baja frecuencia, y
  • láser – en la que el tejido muerto se retira con rayos de luz concentrada.

Terapia larval

La terapia larval – o gusanos – es un método de desbridamiento alternativo. Los gusanos son ideales para el desbridamiento porque se alimentan del tejido muerto e infectado sin alterar el tejido sano. Además, ayudan a combatir la infección, ya que liberan sustancias dañinas para las bacterias y beneficiosas para el proceso de curación.
Durante la terapia con larvas, estas se combinan con los apósitos que se aplican a la herida y la zona se cubre con una gasa. Tras unos días se retira el apósito y los gusanos.

Cirugía

A veces no es posible sanar una úlcera de tercer o cuarto grado y se hace necesaria cirugía para sellar la herida y prevenir más daños en el tejido.
Una técnica quirúrgica utilizada comúnmente para el tratamiento de escaras se denomina reemplazo por injerto (a veces llamado también reconstrucción por injerto). En esta técnica, el cirujano utiliza un bisturí para desbridar la úlcera de tejido necrosado. Se toma un injerto de piel y músculo de otra parte del cuerpo y se utiliza para sellar la úlcera.
La cirugía con injertos es de por sí complicada y puede plantear muchas dificultades por el hecho de que los pacientes que la necesitan ya están en un estado de salud delicado. Como resultado de estos factores de riesgo hay un gran número de posibles complicaciones que pueden resultar de la cirugía, entre las que se encuentran:
  • infección,
  • muerte del tejido en el injerto,
  • debilidad muscular,
  • ampollas,
  • reaparición de las escaras,
  • infección sanguínea,
  • infección ósea,
  • hemorragia interna,
  • abscesos y
  • trombosis venosa profunda.
A pesar del alto riesgo de sufrir complicaciones, la cirugía es una necesidad clínica frecuente para prevenir los efectos de las escaras que supongan una amenaza para la vida, como septicemia o gangrena.

Escaras, llagas en la piel por falta de circulación:





Lunes 06 de junio del 2016, 02:30 pm, última actualización
Escaras y úlceras por presión son lesiones generadas en la piel que afectan a usuarios de sillas de ruedas y convalecientes en cama, debido a que el mismo peso corporal del paciente y la falta de actividad generan deficiencias en la irrigación sanguínea. Este problema generalmente afecta a mayores de 70 años, pero puede evitarse si se toman precauciones.
Escaras, Llagas en la piel
La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y en ella recae la responsabilidad de protegernos contra calor, luz, lesiones e infecciones generadas por microorganismos. Pero sus funciones no terminan ahí, ya que también desempeña un papel vital en la regulación de la temperatura corporal, almacenamiento de agua y grasa, así como en la percepción de estímulos del exterior a través del sentido del tacto.
Para que esto ocurra es indispensable el funcionamiento de dos importantes elementos: una compleja y especializada serie de terminaciones nerviosas, responsables de enviar y recibir mensajes provenientes del cerebro, así como una no menos extensa red de vasos sanguíneos, encargados de distribuir nutrientes, transportar hormonas y algunas células de defensa. Por ello, no es extraño que cuando estos mecanismos fallan se presenten severos daños en la piel.
Tal es el caso de las escaras o úlceras por presión, las cuales son lesiones ocasionadas por deficiente circulación sanguíneaen zonas determinadas del organismo, mismas que, debido a falta de movilidad, sostienen gran parte del peso corporal durante largos periodos de tiempo. Por ello, los grupos más vulnerables son individuos convalecientes o que permanecen inmóviles en cama, así como usuarios de sillas de ruedas y personas de la tercera edad.
El mayor riesgo de estas molestas heridas radica en que pueden infectarse, entorpecer y prolongar periodos de atención hospitalaria e incluso amenazar la vida del paciente. Por fortuna, la mayoría de las escaras pueden evitarse a través de medidas de prevención concretas.

Origen y grupos de riesgo 

La principal causa de las escaras es, definitivamente, la inmovilidad, ya que un individuo que permanece mucho tiempo en la misma posición (sentado o acostado) corre el riesgo deinterrumpir la irrigación de sangre en ciertas zonas, pues se sabe que la falta de oxígeno durante más de 2 o 3 horas ocasiona la muerte de tejidos de la piel, comenzando por su capa externa (epidermis).
Cabe mencionar que la rica irrigación de este órgano es favorecida por movimientos que realizamos todo el día, de modo que caminar, efectuar reparaciones en casa o elaborar un platillo nos ayuda a activar cientos de funciones sin que estemos concientes de ello. Aun cuando permanecemos dormidos o sentados por largo tiempo, existen ligeros desplazamientos corporales que alternan nuestros puntos de apoyo, y que son estimulados muchas veces por sensación de dolor o molestia, generados por el sistema nervioso.
Sin embargo, hay pacientes cuya condición impide el seguimiento o la percepción de estos impulsos, y que son quienes tienen mayor riesgo de desarrollar úlceras por presión. Este grupo comprende a personas minusválidas o muy debilitadas; también a quienes sufren lesión de algún nervio debido a herida o golpe, así como a individuos con menos sensibilidad al dolor debido a hipertensión (presión arterial alta), diabetes o estado de coma.
Cuando el peso corporal interrumpe el riego sanguíneo, la zona de piel privada de oxígeno se enrojece e inflama, luego de lo cual muere, se endurece y adopta apariencia oscura (grisácea o negra). En concreto, estas formaciones son las escaras, mismas que se romperán para dar lugar a las úlceras por presión (también llamadas úlceras por decúbito o de la piel).
Además de que muchas personas de la tercera edad corren el riesgo de atravesar por periodos de convalecencia prolongados, el riesgo de esta población de sufrir escarasaumenta debido a la paulatina pérdida de sensibilidad nerviosa, de modo que factores adversos que no perciben con facilidad, como fricción prolongada ocasionada por ropa y zapatos ajustados o exposición continua a la humedad (por sudación frecuente, orina o heces) puede debilitar la superficie de la piel y hacerla más propensa a padecer alguna ulceración.
Otro motivo que favorece la aparición de úlceras por presión es la desnutrición, ya que en este caso el organismo carece de una capa de grasa subcutánea que actúa como almohadilla protectora en los bordes de los huesos más prominentes (como ocurre en las caderas) y que impide la interrupción en el flujo de las vías sanguíneas. Además, en estas personas hay carencia de nutrientes esenciales, por lo que la piel es débil y no se cura correctamente.

Tipos y prevención de escaras

Habitualmente las escaras causan cierto dolor y comezón poco antes de formarse, pero en el caso de las personas con sensibilidad afectada se pueden desarrollar heridas muy graves y profundas sin que lo noten; este hecho llega a ser muy alarmante debido a que puede presentarse un proceso infeccioso ocasionado por bacterias oportunistas, el cual retrasa la curación e incluso puede constituir una amenaza mortal cuando la lesión es muy profunda.
Las úlceras por presión se clasifican de acuerdo a sus posibles grados de evolución en los siguientes tipos o grados:
  • I. La lesión no está formada realmente, pero la piel luce enrojecida.
  • II. Los tejidos se inflaman, endurecen y se vuelven oscuros (escaras); muchas veces se forman ampollas y comienza la destrucción de la epidermis
  • III. La úlcera se abre y dejan expuestas las capas más profundas de la piel.
  • IV La herida se extiende profundamente a través de la piel y la grasa hasta el músculo.
  • V. El mismo músculo queda destruido.
  • VI. Es el más profundo de los estadios de úlcera por presión; se observa incluso el hueso, dañado y a veces infectado.
La aparición de escaras puede prevenirse mediante intensiva atención al paciente, lo que implica la participación de asistentes y familiares, además de enfermeras. La cuidadosa inspección diaria de la piel de las personas que permanecen en cama o utilizan silla de ruedas permite detectar el enrojecimiento inicial, mismo que es el indicador de que se requiere de acción inmediata para evitar la ruptura de tejidos. Se debe ser especialmente cuidadoso en las zonas que reciben mayor peso y que son presionadas por huesos, como caderas, parte inferior de los glúteos, base de la columna vertebral y talones.
Los extremos más prominentes de los huesos pueden protegerse con materiales blandos que compacten el peso, como algodón o lana; también se puede recurrir a aditamentos como almohadillas especialmente diseñadas para emplearse en camas, sillas comunes y de ruedas, a fin de reducir la presión. Asimismo, quienes deben pasar mucho tiempo acostados pueden usar colchones especiales, llenos de aire o de agua.
Quienes no pueden moverse por sí solos deben ser cambiados de posición con frecuencia, de modo que en ocasiones queden recostados de lado y otras boca arriba, de acuerdo a las recomendaciones del médico; lo habitual es hacerlo cada 2 horas y mantener la piel del paciente limpia y seca.
Asimismo, las personas que ya presentan escaras en distintas partes del cuerpo pueden recurrir a colchones de aire o de hule espuma con relieve especial (similar al de los cartones que se emplean para empacar el huevo), los cuales permite disminuir la presión y proporcionan alivio.

Tratamiento de escaras

Atender una úlcera por presión es mucho más difícil que prevenirla; afortunadamente, el cuidado y la observación constantes permiten detectar a las heridas en su primera etapa, justo cuando suelen curarse por sí solas una vez que se elimina la presión sobre la piel. En estos casos, se sabe que mejorar la salud general tomando suplementos de proteínas y calorías puede ayudar a acelerar la curación.
Cuando la piel comienza a ulcerarse se recomienda protegerla con gasas impregnadas de petrolato, el cual impide que la curación se adhiera a la herida. Este tipo de lesiones requiere observación continua para detectar el posible surgimiento de una infección.
En caso de heridas más profundas, el uso de vendajes especiales que contengan material gelatinoso puede favorecer el crecimiento de piel nueva. Si la úlcera parece infectada o supura (forma líquido blanquecino o pus), deberá lavarse suavemente con agua y jabón, o usar antisépticos especiales, como el yodo de povidona, que no lesiona los tejidos pero elimina el material infectado y muerto. Siempre se evitará friccionar demasiado para no retrasar la curación.
Cuando hay demasiados tejidos muertos se requiere la participación de un dermatólogo, quien se encargará de eliminar (desbridar) el material inservible con ayuda de ciertos agentes químicos de uso hospitalario o de un escalpelo, que es un instrumento en forma de cuchillo pequeño, de hoja fina y puntiaguda.
Las úlceras por presión de mayor grado son difíciles de tratar, y en algunos casos requieren trasplante de piel sana a la zona dañada; por desgracia, este tipo de cirugía no siempre es posible, especialmente en ancianos débiles que presentan desnutrición.
Con frecuencia, si una infección se desarrolla en lo más profundo de una úlcera se administran antibióticos, a fin de evitar que los huesos situados debajo de la lesión se infecten, ya que este padecimiento, conocido como osteomielitis, es extremadamente difícil de curar e incluso puede pasar a la corriente sanguínea y extenderse a otros órganos, haciendo necesario tratamiento específico durante varias semanas para evitar un desenlace fatal.
Como puede observarse, resulta indispensable el cuidado de convalecientes, de la tercera edad y minusválidos para evitar lasconsecuencias de las escaras, por lo que es importante que los familiares y asistentes de estos grupos aprendan a ofrecer los cuidados necesarios. Son sólo unos minutos de atención que pueden prevenir escenarios indeseables.
SyM - Mario Rivas