jueves, 11 de julio de 2013

NOTICIAS IMPORTANTE; Células madre de la médula ósea revelan 4 biomarcadores para la ELA no genética.

 
La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una devastadora enfermedad de la neurona motora que atrofia los músculos rápidamente, dando lugar a la parálisis completa. A pesar de su alto perfil la ELA sigue siendo una enfermedad que los científicos no pueden predecir, prevenir, o curar.
Aunque se han identificado varias mutaciones genéticas en la ELA, sólo se aplican a un pequeño número de casos. El reto actual consiste en identificar los mecanismos detrás de la forma no genética de la enfermedad y establecer comparaciones útiles con las formas genéticas.
Ahora, usando muestras de células madre derivadas de la médula ósea de los pacientes con ELA no genética, el Prof. Miguel Weil, del Laboratorio de la Universidad de Tel Aviv para las enfermedades neurodegenerativas y la medicina personalizada en el Departamento de Investigación Celular e Inmunología y su equipo de investigadores, han descubierto cuatro diferentes biomarcadores que caracterizan la forma no-genética de la enfermedad.
Cada ejemplo muestra anormalidades biológicas similares a cuatro genes específicos, y una mayor investigación podría revelar aspectos comunes adicionales.
Según dice el profesor Weil:
"Debido a que estos genes y sus funciones ya se conocen, nos dan una dirección específica para la investigación en el diagnóstico de ELAs no genéticas y en relación a las terapias".
 Para conseguir estos biomarcadores, el profesor Weil y sus colegas recurrieron a muestras de médula ósea obtenidos de pacientes con ELA. Aunque es más difícil reunirlas que la sangre, las células madre de la médula ósea son fáciles de aislar y crecer de una manera consistente. En el laboratorio, se utilizan estas células como modelos celulares para la enfermedad. Se descubrió que en última instancia, las células de diferentes pacientes con ELA comparten las mismas características anormales de cuatro genes diferentes que pueden actuar como marcadores biológicos de la enfermedad. Y debido a que las características aparecen en los tejidos que están relacionadas con la ELA, incluyendo en el músculo, cerebro, y los tejidos de la médula espinal en modelos de ratón de ELA genéticos, bien pueden ser conectados con el proceso degenerativo de la enfermedad en los seres humanos, él cree.
Buscando la importancia biológica de estas anomalías, el Prof. Weil puso las células bajo estrés, aplicando toxinas para inducir los mecanismos de defensa de las células. Las células sanas trataran de luchar contra las amenazas y a menudo resultan muy resistente, pero se encontró que las células del ELA son abrumadoramente sensibles al estrés, con la gran mayoría eligiendo morir en lugar de luchar. Debido a que esta es una respuesta tan arraigada, se puede utilizar como una característica para el cribado de fármacos para la enfermedad, añade.
La búsqueda de terapias
Si estos biomarcadores son una causa o una consecuencia de la ELA sigue siendo desconocido. Sin embargo, este hallazgo sigue siendo un importante paso hacia el descubrimiento de los mecanismos de la enfermedad. Debido a que ya se han identificado estos genes, da a los científicos una dirección clara para la investigación futura. Además, estos biomarcadores podrían conducir a diagnósticos más tempranos y precisos.
A continuación, el profesor Weil tiene previsto utilizar las instalaciones de su laboratorio de alto rendimiento de cribado, que puede probar miles de efectos de los compuestos sobre las células enfermas a diario para buscar candidatos a fármacos con el potencial de afectar la expresión anormal de estos genes y la respuesta al estrés de células de ELA. Un compuesto que tiene un impacto en los indicadores de la ELA podría ser significativa para el tratamiento de la enfermedad, dice.
 Fuente: ScienceNewsline