sábado, 21 de marzo de 2020

NOTICIAS: Psiquiatría Herramienta para detectar genes relacionados con determinados trastornos psiquiátricos


Viernes, 20 de Marzo de 2020

Psiquiatría

Herramienta para detectar genes relacionados con determinados trastornos psiquiátricos

Unos científicos de la Escuela de Medicina de la UNC y sus colegas crearon una nueva herramienta computacional llamada H-MAGMA para estudiar los fundamentos genéticos de nueve trastornos cerebrales, incluyendo la identificación de nuevos genes asociados con cada trastorno.

La investigación, publicada en Nature Neuroscience, reveló que los genes asociados con los trastornos psiquiátricos se expresan típicamente en las primeras etapas de la vida, destacando la probabilidad de que este período temprano de la vida sea crítico en el desarrollo de las enfermedades psiquiátricas. Los investigadores también descubrieron que los genes asociados a los trastornos neurodegenerativos se expresan más tarde en la vida. Por último, los científicos vincularon estos genes asociados a los trastornos con tipos específicos de células cerebrales.

"Al usar H-MAGMA, pudimos vincular variantes no codificantes a sus genes objetivo, un desafío que anteriormente había limitado la capacidad de los científicos de derivar hipótesis biológicamente significativas de estudios de asociación de trastornos cerebrales en todo el genoma", dijo el autor principal del estudio Hyejung Won, profesora asistente de genética en la Escuela de Medicina de la UNC y miembro del Centro de Neurociencia de la UNC. "Además, descubrimos una importante biología subyacente a la genética de los trastornos cerebrales, y pensamos que estos mecanismos moleculares podrían servir como objetivos potenciales para el tratamiento".

Los trastornos cerebrales como la esquizofrenia y la enfermedad de Alzheimer se encuentran entre los más graves del mundo. Pero hay pocas opciones de tratamiento, en gran parte debido a nuestra limitada comprensión de su genética y mecanismos neurobiológicos. Los estudios de asociación genómica (GWAS) han revolucionado nuestra comprensión de la arquitectura genética relacionada con muchos problemas de salud, incluyendo los trastornos relacionados con el cerebro. Los GWAS son una técnica que permite a los investigadores comparar las secuencias genéticas de individuos con un rasgo particular - como un trastorno - para controlar a los sujetos. Los investigadores hacen esto analizando las secuencias genéticas de miles de personas.

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(Foto: Hyejung Won Lab)

"Hasta la fecha, sabemos de cientos de regiones genómicas asociadas con el riesgo de una persona de desarrollar un trastorno", dijo Won. "Sin embargo, entender cómo esas variantes genéticas impactan en la salud sigue siendo un desafío porque la mayoría de las variantes están localizadas en regiones del genoma que no producen proteínas. Se denominan variantes genéticas no codificantes. Por lo tanto, sus funciones específicas no se han definido claramente".

Investigaciones anteriores sugirieron que, si bien las variantes no codificantes podrían no codificar directamente las proteínas, sí pueden interactuar con la expresión de los genes y regularla. Es decir, estas variantes ayudan a regular la forma en que los genes crean las proteínas, aunque estas variantes no conducen directamente a - o codifican para - la creación de proteínas.

"Dada la importancia de las variantes no codificantes, y que constituyen una gran proporción de los hallazgos de GWAS, buscamos vincularlas a los genes con los que interactúan, utilizando un mapa de interacción de la cromatina en el cerebro humano", dijo Won. La cromatina es la estructura fuertemente empaquetada de ADN y proteínas dentro de las células, plegada en el núcleo de una manera que mantenga la salud humana normal.

Won y sus colegas usaron este mapa para identificar los genes y principios biológicos que subyacen a nueve diferentes trastornos cerebrales, incluyendo condiciones psiquiátricas como la esquizofrenia, el autismo, la depresión y el trastorno bipolar; y trastornos neurodegenerativos como el Alzheimer, el Parkinson, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la esclerosis múltiple (EM).

Usando la herramienta computacional H-MAGMA, Won y sus colegas podrían vincular variantes no codificantes a sus genes interactivos,  los genes ya implicados en anteriores hallazgos de GWAS.

Otra cuestión importante en los trastornos cerebrales es identificar la etiología celular, es decir, las células implicadas en la causa raíz de la enfermedad. Esto es especialmente crítico, ya que el cerebro es un órgano complejo con muchos tipos de células diferentes que pueden actuar de forma distinta en respuesta al tratamiento. En el intento de encontrar tipos celulares críticos para cada trastorno cerebral, los investigadores descubrieron que los genes asociados con los trastornos psiquiátricos se expresan en gran medida en las neuronas glutamatérgicas, mientras que los genes asociados con los trastornos neurodegenerativos se expresan en gran medida en la glía, lo que demuestra aún más la forma en que los dos grupos de trastornos difieren entre sí.

"Además, clasificamos los procesos biológicos centrales de los trastornos", dijo Won. "A partir de este análisis, encontramos que la generación de nuevas células cerebrales, la regulación transcripcional y la respuesta inmune son esenciales para muchos trastornos cerebrales".

Won y sus colegas también generaron una lista de genes compartidos en los trastornos psiquiátricos para describir los principios biológicos comunes que vinculan a estos.

"Entre los genes compartidos, una vez más identificamos el proceso de desarrollo temprano del cerebro como crítico y las neuronas de la capa superior como los tipos de células fundamentales involucradas", dijo Won. "Develamos el mecanismo molecular que subraya cómo un gen puede afectar a dos o más enfermedades psiquiátricas". (Fuente: NCYT Amazings)

martes, 17 de marzo de 2020

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD; PREGUNTAS Y RESPUESTAS COVID-19:

¿Qué es un coronavirus?

Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). El coronavirus que se ha descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19.

¿Qué es la COVID-19?

La COVID-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Tanto el nuevo virus como la enfermedad eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?

Los síntomas más comunes de la COVID-19 son fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta o diarrea. Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal. La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardiacos o diabetes, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. En torno al 2% de las personas que han contraído la enfermedad han muerto. Las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica.

¿Cómo se propaga la COVID-19?

Una persona puede contraer la COVID-19 por contacto con otra que esté infectada por el virus. La enfermedad puede propagarse de persona a persona a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, de modo que otras personas pueden contraer la COVID-19 si tocan estos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. También pueden contagiarse si inhalan las gotículas que haya esparcido una persona con COVID-19 al toser o exhalar. Por eso es importante mantenerse a más de 1 metro (3 pies) de distancia de una persona que se encuentre enferma.
La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

¿Puede transmitirse a través del aire el virus causante de la COVID-19?

Los estudios realizados hasta la fecha apuntan a que el virus causante de la COVID-19 se transmite principalmente por contacto con gotículas respiratorias, más que por el aire. Véase la respuesta anterior a la pregunta «¿Cómo se propaga la COVID-19?»

¿Es posible contagiarse de COVID-19 por contacto con una persona que no presente ningún síntoma?

La principal forma de propagación de la enfermedad es a través de las gotículas respiratorias expelidas por alguien al toser. El riesgo de contraer la COVID-19 de alguien que no presente ningún síntoma es muy bajo. Sin embargo, muchas personas que contraen la COVID-19 solo presentan síntomas leves. Esto es particularmente cierto en las primeras etapas de la enfermedad. Por lo tanto, es posible contagiarse de alguien que, por ejemplo, solamente tenga una tos leve y no se sienta enfermo. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre el periodo de transmisión de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

¿Es posible contagiarse de COVID-19 por contacto con las heces de una persona que padezca la enfermedad?

El riesgo de contraer la COVID-19 por contacto con las heces de una persona infectada parece ser bajo. Aunque las investigaciones iniciales apuntan a que el virus puede estar presente en algunos casos en las heces, la propagación por esta vía no es uno de los rasgos característicos del brote. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los nuevos resultados. No obstante, se trata de un riesgo y por lo tanto es una razón más para lavarse las manos con frecuencia, después de ir al baño y antes de comer.

¿Qué puedo hacer para protegerme y prevenir la propagación de la enfermedad?

Medidas de protección para todas las personas 

Manténgase al día de la información más reciente sobre el brote de COVID-19, a la que puede acceder en el sitio web de la OMS y a través de las autoridades de salud pública pertinentes a nivel nacional y local. Se han registrado casos en muchos países de todo el mundo, y en varios de ellos se han producido brotes. Las autoridades chinas y las de otros países han conseguido enlentecer o detener el avance de los brotes, pero la situación es impredecible y es necesario comprobar con regularidad las noticias más recientes.
Hay varias precauciones que se pueden adoptar para reducir la probabilidad de contraer o de contagiar la COVID-19:

  • Lávese las manos a fondo y con frecuencia usando un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
¿Por qué? Lavarse las manos con agua y jabón o usando un desinfectante a base de alcohol mata los virus que pueda haber en sus manos.
  • Mantenga una distancia mínima de 1 metro (3 pies) entre usted y cualquier persona que tosa o estornude.
¿Por qué? Cuando alguien tose o estornuda, despide por la nariz o por la boca unas gotículas de líquido que pueden contener el virus. Si está demasiado cerca, puede respirar las gotículas y con ellas el virus de la COVID-19, si la persona que tose tiene la enfermedad.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca
¿Por qué? Las manos tocan muchas superficies y pueden recoger virus. Una vez contaminadas, las manos pueden transferir el virus a los ojos, la nariz o la boca. Desde allí, el virus puede entrar en su cuerpo y causarle la enfermedad.
  • Tanto usted como las personas que les rodean deben asegurarse de mantener una buena higiene de las vías respiratorias. Eso significa cubrirse la boca y la nariz con el codo doblado o con un pañuelo de papel al toser o estornudar. El pañuelo usado debe desecharse de inmediato.
¿Por qué? Los virus se propagan a través de las gotículas. Al mantener una buena higiene respiratoria está protegiendo a las personas que le rodean de virus como los del resfriado, la gripe y la COVID-19.
  • Permanezca en casa si no se encuentra bien. Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica y llame con antelación. Siga las instrucciones de las autoridades sanitarias locales.
¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada sobre la situación en su zona. Llamar con antelación permitirá que su dispensador de atención de salud le dirija rápidamente hacia el centro de salud adecuado. Esto también le protegerá a usted y ayudará a prevenir la propagación de virus y otras infecciones.
  • Manténgase informado sobre las últimas novedades en relación con la COVID-19. Siga los consejos de su dispensador de atención de salud, de las autoridades sanitarias pertinentes a nivel nacional y local o de su empleador sobre la forma de protegerse a sí mismo y a los demás ante la COVID-19.
¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada acerca de si la COVID-19 se está propagando en su zona. Son los interlocutores más indicados para dar consejos sobre lo que debe hacer la gente de su zona para protegerse.
  • Consulte las noticias más recientes sobre las zonas de mayor peligro (es decir, las ciudades y lugares donde la enfermedad se está propagando más extensamente). Si le es posible, evite desplazarse a estas zonas, sobre todo si su edad es avanzada o tiene usted diabetes, cardiopatías o neumopatías.
¿Por qué? Estas precauciones se deben adoptar en estas zonas porque la probabilidad de contraer la COVID-19 es más elevada.

Medidas de protección para las personas que se encuentran en zonas donde se está propagando la COVID-19 o que las han visitado recientemente (en los últimos 14 días)

• Siga las orientaciones antes expuestas (Medidas de protección para todas las personas)
• Permanezca en casa si empieza a encontrarse mal, aunque se trate de síntomas leves como dolor de cabeza, fiebre ligera (37,3 oC o más) y rinorrea leve, hasta que se recupere. Si le resulta indispensable salir de casa o recibir una visita (por ejemplo, para conseguir alimentos), póngase una mascarilla para no infectar a otras personas.
¿Por qué? Evitar los contactos con otras personas y las visitas a centros médicos permitirá que estos últimos funcionen con mayor eficacia y ayudará a protegerle a usted y a otras personas de posibles infecciones por el virus de la COVID-19 u otros.
• Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque rápidamente asesoramiento médico, ya que podría deberse a una infección respiratoria u otra afección grave. Llame con antelación e informe a su dispensador de atención de salud sobre cualquier viaje que haya realizado recientemente o cualquier contacto que haya mantenido con viajeros.
¿Por qué? Llamar con antelación permitirá que su dispensador de atención de salud le dirija rápidamente hacia el centro de salud adecuado. Esto ayudará también a prevenir la propagación de virus y otras infecciones.

¿Qué probabilidades hay de que contraiga la COVID-19?

El riesgo depende del lugar donde se encuentre usted y, más concretamente, de si se está produciendo un brote de COVID-19 en dicho lugar.
Para la mayoría de las personas que se encuentran en la mayor parte de los lugares, el riesgo de contraer esta enfermedad continúa siendo bajo. Sin embargo, sabemos que hay algunos lugares (ciudades o zonas) donde se está propagando y donde el riesgo de contraerla es más elevado, tanto para las personas que viven en ellas como para las que las visitan. Los gobiernos y las autoridades sanitarias están actuando con determinación cada vez que se detecta un nuevo caso de COVID-19. Es importante que todos respetemos las restricciones relativas a los viajes, los desplazamientos y las concentraciones multitudinarias de personas aplicables a cada lugar en concreto. Si cooperamos con las medidas de lucha contra la enfermedad, reduciremos el riesgo que corremos cada uno de nosotros de contraerla o de propagarla.
Como se ha comprobado en China y en otros países, es posible detener los brotes de COVID-19 y poner fin a su transmisión. No obstante, la gran rapidez con que pueden aparecer nuevos brotes nos obliga a ser conscientes de la situación en los lugares donde nos encontramos o donde tengamos intención de ir. La OMS publica cada día actualizaciones sobre la situación de la COVID-19 en el mundo, que se pueden consultar, en inglés, en la página https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/situation-reports/.

¿Debo preocuparme por la COVID-19?

Por lo general, los síntomas de la COVID-19 son leves, sobre todo en los niños y los adultos jóvenes. No obstante, también pueden ser graves y obligan a hospitalizar a alrededor de uno de cada cinco infectados. Por consiguiente, es bastante normal preocuparse por los efectos que el brote de COVID-19 puede tener en nosotros y en nuestros seres queridos.
Esta preocupación debe servirnos para adoptar medidas de protección para nosotros, nuestros seres queridos y las comunidades donde vivimos. La medida principal y más importante es la higiene regular y completa de las manos y de las vías respiratorias. En segundo lugar, es importante mantenerse informado y seguir los consejos de las autoridades sanitarias locales, como los relativos a los viajes, los desplazamientos y los eventos donde se pueda concentrar un gran número de personas. Puede consultar los consejos sobre protección en la página https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public.

¿Quién corre riesgo de desarrollar una enfermedad grave?

Todavía tenemos mucho por aprender sobre la forma en que la COVID-2019 afecta a los humanos, pero parece que las personas mayores y las que padecen afecciones médicas preexistentes (como hipertensión arterial, enfermedades cardiacas o diabetes) desarrollan casos graves de la enfermedad con más frecuencia que otras.

¿Son eficaces los antibióticos para prevenir o tratar la COVID-19?

No. Los antibióticos no son eficaces contra los virus, solo contra las infecciones bacterianas. La COVID-19 está causada por un virus, de modo que los antibióticos no sirven frente a ella. No se deben usar antibióticos como medio de prevención o tratamiento de la COVID-19. Solo deben usarse para tratar una infección bacteriana siguiendo las indicaciones de un médico.

¿Existen medicamentos o terapias que permitan prevenir o curar la COVID-19?

Aunque algunos remedios occidentales, tradicionales o caseros pueden proporcionar confort y aliviar los síntomas de la COVID-19, no hay pruebas de que los medicamentos actuales puedan prevenir o curar la enfermedad. La OMS no recomienda la automedicación, en particular con antibióticos, para prevenir o curar la COVID-19. Hay varios ensayos clínicos en curso con medicamentos occidentales y tradicionales. La OMS facilitará información actualizada tan pronto como los resultados de los ensayos clínicos estén disponibles.

¿Existe alguna vacuna, medicamento o tratamiento para la COVID-19?

Todavía no. Hasta la fecha, no hay ninguna vacuna ni medicamento antiviral específico para prevenir o tratar la COVID-2019. Sin embargo, los afectados deben recibir atención de salud para aliviar los síntomas. Las personas que presentan casos graves de la enfermedad deben ser hospitalizadas. La mayoría de los pacientes se recuperan con la ayuda de medidas de apoyo.
Se están investigando posibles vacunas y distintos tratamientos farmacológicos específicos. Hay ensayos clínicos en curso para ponerlos a prueba. La OMS está coordinando los esfuerzos dirigidos a desarrollar vacunas y medicamentos para prevenir y tratar la COVID-19.
Las formas más eficaces de protegerse a uno mismo y a los demás frente a la COVID-19 son: lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca con el codo o con un pañuelo de papel al toser y mantener una distancia de al menos 1 metro (3 pies) con las personas que tosen o estornudan. (Véase ¿Qué puedo hacer para protegerme y prevenir la propagación de la enfermedad?).

¿Son lo mismo la COVID-19 y el SRAS?

No. El genoma del virus que causa la COVID-19 y el del responsable del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) son similares, pero no iguales. El SRAS es más letal pero mucho menos infeccioso que la COVID-19. Desde 2003, no se han registrado brotes de SRAS en ningún lugar del mundo.

¿Debo llevar mascarilla para protegerme?

Si no se presentan los síntomas respiratorios característicos de la COVID-19 (sobre todo, tos) o no se cuida de una persona que pueda haber contraído esta enfermedad, no es necesario llevar puesta una mascarilla clínica. Recuerde que las mascarillas desechables solo se pueden utilizar una vez y tenga en cuenta también que, si no está usted enfermo o no cuida de una persona que lo esté, está malgastando una mascarilla. Las existencias de mascarillas en el mundo se están agotando, y la OMS insta a utilizarlas de forma sensata.
La OMS aconseja hacer un uso racional de las mascarillas clínicas para no derrochar innecesariamente ni usar indebidamente unos utensilios que son valiosos (véase el apartado Cuándo y cómo usar mascarilla). 
Las medidas frente a la COVID-19 más eficaces para protegerse a uno mismo y a los demás son: lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca con el codo o con un pañuelo de papel al toser y mantener una distancia de, al menos, 1 metro (3 pies) con las personas que tosen o estornudan. Para más información a este respecto, pueden consultarse las medidas básicas de protección frente al nuevo coronavirus.

Cómo ponerse, usar, quitarse y desechar una mascarilla

1. Recuerde que solo deben usar mascarilla los trabajadores sanitarios, los cuidadores y las personas con síntomas respiratorios como fiebre y tos.
2. Antes de tocar la mascarilla, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
3. Inspeccione la mascarilla para ver si tiene rasgaduras o agujeros.
4. Oriente hacia arriba la parte superior (donde se encuentra la tira de metal).
5. Asegúrese de orientar hacia afuera el lado correcto de la mascarilla (el lado coloreado).
6. Colóquese la mascarilla sobre la cara. Pellizque la tira de metal o el borde rígido de la mascarilla para que se amolde a la forma de su nariz.
7. Tire hacia abajo de la parte inferior de la mascarilla para que le cubra la boca y la barbilla.
8. Después de usarla, quítese la mascarilla; retire las cintas elásticas de detrás de las orejas manteniendo la mascarilla alejada de la cara y la ropa, para no tocar las superficies potencialmente contaminadas de la mascarilla.
9. Deseche la mascarilla en un contenedor cerrado inmediatamente después de su uso.
10. Lávese las manos después de tocar o desechar la mascarilla. Use un desinfectante a base de alcohol o, si están visiblemente sucias, láveselas con agua y jabón.

¿Cuánto dura el periodo de incubación de la COVID-19?

El «período de incubación» es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación de la COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días. Estas estimaciones se irán actualizando a medida que se tengan más datos.

¿Pueden los humanos contraer el virus de la COVID-19 por contacto con un animal?

Los coronavirus son una extensa familia de virus que son comunes entre los murciélagos y otros animales. En raras ocasiones las personas se infectan por estos virus, que luego pueden propagarse a otras personas. Por ejemplo, el SRAS-CoV iba asociado a las civetas y el MERS-CoV se transmite a través de los dromedarios. Todavía no se ha confirmado el posible origen animal de la COVID-19. 
Como medida de protección al visitar mercados de animales vivos o en otras situaciones parecidas, evite el contacto directo con los animales y las superficies que estén en contacto con ellos. Asegúrese de que en todo momento se observen prácticas adecuadas de higiene de los alimentos. Manipule con cuidado la carne, la leche o los órganos de animales crudos para evitar la contaminación de alimentos no cocinados y evite el consumo de productos animales crudos o poco cocinados.

¿Mi mascota me puede contagiar la COVID-19?

Aunque ha habido un caso de un perro infectado en Hong Kong, hasta la fecha no hay pruebas de que un perro, un gato o cualquier mascota pueda transmitir la COVID-19. La COVID-19 se propaga principalmente a través de las gotículas producidas por una persona infectada al toser, estornudar o hablar. Para protegerse a sí mismo, lávese las manos a fondo frecuentemente.
La OMS se mantiene al tanto de las últimas investigaciones a este respecto y otras cuestiones relacionadas con la COVID-19 y proporcionará información actualizada de las conclusiones que se vayan obteniendo. 

¿Cuánto tiempo sobrevive el virus en una superficie?

No se sabe con certeza cuánto tiempo sobrevive el virus causante de la COVID-19 en una superficie, pero parece comportarse como otros coronavirus. Los estudios realizados (incluida la información preliminar disponible sobre el virus de la COVID-19) indican que los coronavirus pueden subsistir en una superficie desde unas pocas horas hasta varios días. El tiempo puede variar en función de las condiciones (por ejemplo, el tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente).
Si cree que una superficie puede estar infectada, límpiela con un desinfectante común para matar el virus y protegerse de este modo a usted mismo y a los demás. Lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón. Evite tocarse los ojos, la boca o la nariz.

¿Es seguro recibir un paquete de una zona en la que se hayan notificado casos de COVID-19?

Sí. La probabilidad de que una persona infectada contamine artículos comerciales es baja, y el riesgo de contraer el virus causante de la COVID-19 por contacto con un paquete que haya sido manipulado, transportado y expuesto a diferentes condiciones y temperaturas también es bajo.

¿Hay algo que no deba hacer?

Las siguientes medidas NO SON eficaces contra la COVID-2019 y pueden resultar perjudiciales:
  • Fumar
  • Llevar varias mascarillas
  • Tomar antibióticos (Véase  ¿Existen medicamentos o terapias que permitan prevenir o curar la COVID-19?)
En cualquier caso, si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, trate de obtener atención médica lo antes posible para reducir el riesgo de desarrollar una infección más grave, y asegúrese de informar a su dispensador de atención de salud acerca de sus viajes recientes.
Enlaces para obtener más información
Consejos de la OMS para viajar: https://www.who.int/ith/es/ 

lunes, 27 de enero de 2020

NOTICIAS, El Idival abre nuevas líneas de investigación en esclerosis lateral amiotrófica:

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El grupo de enfermedades neurodegenerativas de la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria Valdecilla (IDIVAL), en colaboración con el departamento de Anatomía y Biología Celular de la Universidad de Cantabria (UC) y el Instituto de Investigación Biodonostia (San Sebastián) ha abierto nuevas líneas de investigación en la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) con un estudio de las biopsias cutáneas en estos pacientes y en sujetos sanos.
Doctor Javier Riancho, del IDIVAL
Doctor Javier Riancho, del IDIVAL
IDIVAL SCS
Liderado por el doctor Javier Riancho, neurólogo del Hospital Sierrallana y responsable de la investigación en ELA del grupo de enfermedades neurodegenerativas del IDIVAL, este trabajo se ha centrado en el análisis de los fibroblastos dérmicos, que son unas células que se encuentran bajo la piel, informa el Servicio Cántabro de Salud en un comunicado.
El doctor Riancho ha explicado que los resultados han revelado que los fibroblastos de los pacientes con ELA presentan "alteraciones significativas" de gran relevancia, entre las que ha citado la menor capacidad de proliferación y el acúmulo de la proteína TDP42.
Esta proteína, ha añadido, se acumula de forma característica en el citoplasma de los pacientes con ELA, "considerándose como la huella principal de la enfermedad".
También ha destacado que este estudio ha permitido describir como los fibroblastos de los pacientes con ELA presentan "importantes dificultades" para la reparación de las lesiones del ADN, acción que constituye una "función esencial" para la supervivencia celular.
De hecho, ha comentado, "desordenes a este nivel podrían explicar, al menos en parte, la aparición de las enfermedades neurodegenerativas". Por este motivo, ha puesto en valor los resultados alcanzados en un doble ámbito.
En primer lugar, se ha referido a la apertura de nuevas perspectivas patogénicas de la enfermedad al demostrar que es una patología que, aunque típicamente involucra al sistema nervioso, afecta también a otros sistemas.
En segundo lugar, el doctor Riancho ha apuntado que el empleo de fibroblastos dérmicos, "mucho más accesibles y fáciles de obtener que las células del sistema nervioso", podría convertirse en un modelo "sencillo" para investigar aspectos relacionados con el origen de la enfermedad y en una herramienta para evaluar la respuesta a nuevas terapias.
TRES LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN
Actualmente, el grupo de enfermedades neurodegenerativas del IDIVAL presenta tres líneas principales de investigación relacionadas con la ELA y entre las que se incluyen el papel de los factores ambientales en la enfermedad, el diseño de nuevas moléculas para su tratamiento y el desarrollo de nuevas hipótesis patogénicas, área en la que enmarca el estudio del doctor Riancho.
La ELA es una enfermedad del sistema nervioso que se caracteriza por una degeneración de las neuronas motoras, que son las que se encargan de controlar los movimientos voluntarios.
Por ello, los pacientes padecen una pérdida de masa muscular progresiva que condiciona problemas crecientes de movilidad y debilidad de la musculatura respiratoria.
Hoy en día no existe ninguna terapia que cure la ELA, centrándose las investigaciones en las causas y mecanismos de la enfermedad con el fin de descifrar los mecanismos que la desencadenan y buscar nuevas terapias.

lunes, 20 de enero de 2020

PERSONAS QUE SUMAN; El investigador que busca descifrar el misterio de la ELA

PERSONAS QUE SUMAN

El investigador que busca descifrar el misterio de la ELA

Miguel A. Mompeán indaga sobre cómo curar las neuronas enfermas de la esclereosis rlatal amiotrófica antes de que estas mueran
El científico Miguel Ángel Mompeán, en el Instituto de Química...
El científico Miguel Ángel Mompeán, en el Instituto de Química Física Rocasolano ÁNGEL NAVARRETE
Sólo han pasado unos meses desde que comenzó su investigación, financiada a través de la Fundación la Caixa, pero Miguel Ángel Mompeán recorre los largos pasillos del Instituto de Química Física Rocasolano (IQFR) con la determinación de quien tiene un objetivo entre ceja y ceja.
Todo partió de una pregunta a la que está intentando encontrar respuesta: "¿Podemos curar las neuronas enfermas antes de que mueran?". Se refiere a las células de nuestro cerebro responsables del control de los músculos que, afectadas por los procesos que desencadena la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), acaban perdiéndose, provocando la parálisis muscular y, finalmente, la muerte.
Para llevar a cabo su ambicioso proyecto, Mompeán necesita descifrar las distintas conformaciones de la proteína TDP-43, la responsable última del desarrollo de la enfermedad. "El descubrimiento de la TDP-43 ha sido relativamente reciente y hay muy pocos datos estructurales sobre ella", señala Mompeán.
"Si no conocemos qué tipo de conformaciones puede adoptar, no sabremos si la que estamos atacando con potenciales fármacos inhibidores es buena... Lo que yo propongo es hacer un barrido de las distintas conformaciones que puede adoptar la TDP-43 y la única forma de hacerlo es introduciendo esas proteínas en un imán de resonancia magnética".
Para explicar el funcionamiento de uno estos imanes ("sólo hay otros dos como este en España", advierte), Mompeán nos enseña las instalaciones del Laboratorio de Espectroscopía Manuel Rico, y recurre a un símil muy esclarecedor.
"Los murciélagos se guían por las ondas de sonido y con el eco saben si tienen una pared u otros objetos a una distancia determinada. En la resonancia magnética nuclear introducimos la proteína que queremos analizar, enviamos ondas de radiofrecuencia contra la muestra y registramos las respuestas de los diferentes átomos para poder saber cómo se distribuyen y se comunican entre ellos".
Sin embargo, los resultados no son tan fáciles de descifrar como los que puede ofrecer la resonancia magnética tradicional que se hace en los hospitales. "Es un trabajo muy concienzudo, que requiere muchas horas de análisis", advierte Mompeán. "Pero merece la pena, porque, al final, lo que consigues es la estructura de una proteína".
Cuando está trabajando en el laboratorio se pone música, desde Pink Floyd hasta cantautores como Rozalén, para concentrarse, pero también para motivarse cuando aparecen obstáculos. "La ciencia también es crear y ése nunca ha sido un camino fácil", resume con una sonrisa que es 50% orgullo y 50% ilusión.
Es la misma expresión que recorre su rostro cuando le preguntamos por su vocación. "Cuando mi hermano tenía 9 años le diagnosticaron diabetes. Yo, que tengo un año menos, iba con él y con mi madre a la Asociación de Diabéticos de Murcia y un día apareció un chico que era bioquímico y que estaba investigando la diabetes", recuerda.
"A mí me llamó mucho la atención que esta persona investigara su propia enfermedad crónica para mejorar su calidad de vida. Ese día le dije a mi madre: 'Mamá, yo de mayor quiero ser investigador para curar al hermano'". Y a partir de ahí, empezó a interesarse por la química y la biología.
En cuanto a la ELA, su interés llegó a través del "reto del cubo de agua helada", que se popularizó en redes sociales hace unos años. "Yo no conocía la enfermedad, pero decidí que el objetivo sería la TDP-43 gracias a todas las campañas que dieron visibilidad a esta horrible enfermedad". Y deja la frase en el aire, sabiendo en el fondo que, si consigue lo que se propone, habrá contribuido a luchar contra ellas.

NOTICIAS FDA - Aprueban nuevo medicamento contra la ELA

Aprueban nuevo  medicamento contra la ELA La FDA ha aprobado el primer tratamiento que adopta un enfoque basado en la genética para retrasar...